miércoles, 25 de julio de 2018

EXCLUSIVO: DESCLASIFICAN UN EXPEDIENTE BRITÁNICO REVELADOR SOBRE LOS OVNIS DE LA ANTÁRTIDA

Por Rubén Gurú Morales

Los Archivos Nacionales Británicos desclasificaron un expediente que revela la observación de un ovni desde una base antártica británica en 1965. Es un documento del más alto nivel, firmado por el histórico director del British Antarctic Survey, Sir Vivian Fuchs y dirigido al ministro de defensa R. A. Langton. Es la prueba oficial, decisiva, incuestionable, de que sobre la Isla Decepción se reportó un ovni con un extraño desplazamiento en zig-zag el 2 de julio de 1965. El nuevo "Expediente X" británico ratifica los hechos detallados en el libro "Los ovnis de la Antártida", cuya segunda edición se ha publicado en la Argentina en 2018.

El "Expediente X" del ovni visto por los británicos en Isla Decepción el 2 de julio de 1965.

Un poco de historia para poder entender
En julio de 1965 los diarios de todo el mundo anunciaron con grandes titulares que se habían visto ovnis sobre la Antártida, puntualmente desde el Destacamento Naval Orcadas (Argentina) y desde otras tres bases que operaban en la Isla Decepción, una de Chile, otra británica y la tercera argentina. Se decía también que esos tres países habían informado oficialmente. Sin embargo, cuando fue necesario revisar las fuentes primarias originales para realizar el libro "Los ovnis de la Antártida" este autor se encontró con una situación más compleja: Ciertamente había cuatro reportes oficiales: dos comunicados de la FACh (Fuerza Aérea de Chile) y otros dos informativos lanzados por la Secretaría de Marina de la República Argentina. De Inglaterra, nada.


Primera evidencia, el comunicado de la FACh
Los cuatro boletines chilenos y argentinos aseguraban la extrañeza de las luces vistas desde sus respectivas bases. Otra observación fechada el 2 de julio realizada por personal británico desde la "Base B" en Isla Decepción solo estaba citada como comentario en el boletín de la FACh publicado en los matutinos santiaguinos el 6 de julio de 1965. Esa era la única fuente primaria que hablaba de "los ovnis de los ingleses" -como se los menciona en Capítulo X del libro, sin que fuera posible encontrar en los medios de entonces fuentes de origen británico.

En ese escenario, el autor pudo obtener el testimonio de dos invernantes argentinos en el Destacamento Naval Decepción, el capitán Daniel Perissé (quien fue comandante de la base en 1965) y el agente civil Hugo Stanich (meteorólogo), ambos coincidían en que la observación desde Base B era fidedigna, que los ingleses la habían comentado con sus vecinos argentinos en la isla por radio y también que la habían reportado a Londres, pero luego se alarmaron al ver que esas noticias tomaban estado público y trataron de explicar que todo había sido una broma -recordaba Stanich quien también afirmaba que hubo discusiones por radio, en las cuales los argentinos criticaron a los ingleses por haberse retractado de sus primeras declaraciones.

El autor del presente artículo logró contactar con Peter Bird, uno de los 8 integrantes de la dotación de la Base B en 1965 y, pasados tantos años, Peter no recordaba nada del incidente, ni a favor ni en contra, sencillamente lo había olvidado. Cabía preguntarse ¿Habría existido realmente ese extraño avistaje del 2 de julio? El comunicado chileno continuaba siendo la única fuente documental, pero era una fuente de segunda mano...

Segunda evidencia, el reporte de Bernard Chappel
Tratando de destrabar el problema, Bird inició su propia pesquisa desde Cambridge y empezó por consultar a sus antiguos camaradas antárticos. Fue así que en 2007 habló con Bernard Chappel, quien resultó ser el principal testigo del ovni del 2 de julio. Entonces Chappel envió un detallado informe al autor del presente artículo
y ese interesantísimo caso se puede leer completo en el Capítulo X del libro "Los ovnis de la Antártida".
 
Tercera evidencia, el diario de Jeff McDermott
En 2017 Peter Bird publicó un artículo en la prestigiosa British Antarctic Survey Club Magazine con atinados comentarios acerca del libro "Los ovnis de la Antártida", pero antes de hacerlo realizó una verificación más, consultó a otro compañero antártico, el mecánico de la RAF Jeff McDermott, el cual -a diferencia de Peter- conservaba celosamente un diario manuscrito donde detallaba todos los acontecimientos de aquella invernada de 1965. Y la página del diario correspondiente al 3 de julio fue la nueva prueba documental de la observación realizada el día anterior por Bernard Chappel y otros en la Base B (Ver en este mismo blog "Hallan en Inglaterra nueva evidencia sobre los ovnis vistos en la Isla Decepción").

Cuarta evidencia, la definitiva, el expediente desclasificado
La historia de "los ovnis de los ingleses" había tenido un comienzo con pruebas débiles, apenas la mención en un comunicado chileno y los recuerdos de algunos invernantes argentinos. Todo cambió con el relato en primera persona de Bernard Chappel dando detalles de su avistamiento, luego el diario de McDermott lo ratificó a pleno. Bien. Pero eran dos testimonios personales, faltaba encontrar un documento oficial. Y el "expediente X" finalmente apareció, lo descubrió el oficial de la Aeronáutica brasileña Rodrigo Moura Visoni entre los nuevos archivos desclasificados en Inglaterra y le agradecemos vivamente comunicarnos este hallazgo.

El documento, de una carilla, sin ninguna tachadura, tiene las mejores credenciales: Lleva el membrete del British Antarctic Survey, está dirigido al mismísimo ministro de Defensa R. A. Langton y está firmado por el director del BAS, el célebre expedicionario antártico Sir Vivian Fuchs. Está fechado el 22 de octubre de 1965 y dice textualmente:

Estimado Sr. Langton

El 12 de julio de este año, la base del British Antarctic Survey en Isla Decepción (62 59'S, 60 34'W) informó lo siguiente, que cito según lo solicitado:

"La base argentina (en Isla Decepción) observó una luz de colores y en movimiento el 7 y 20 de junio y el 3 de julio. La base chilena (también en Decepción) hizo observaciones similares en las dos últimas fechas. Una luz roja-verde-amarilla parpadeante fue observada desde la base británica a las 2300 Z el 2 de julio hacia el norte, se había movido rápidamente en dos oleadas desde el oeste, luego retrocedió a lo largo de ese curso durante una corta distancia antes de regresar de nuevo al norte, donde permaneció estacionaria durante unos 20 minutos".

Creo que debería comentar que nuestra gente en la Antártida no consideró al evento lo suficientemente importante como para hacer comentarios hasta que se lo pregunté. Solicité información debido a la presión de la B.B.C., la N.B.C. y la prensa que actuaba en base a un boletín de noticias distribuido desde Argentina.

Muy atentamente
 (firma)
V. E. Fuchs

En síntesis, y en homenaje a la verdad

Cabe hacer unos comentarios sobre este documento. Como se deduce de las propias palabras de Fuchs, es un texto escrito tarde y a desgano, impulsado por la presión (sic) del periodismo. Ese mismo fastidio se traslada a una descripción errónea de los avistamientos
chilenos y argentinos, pero la verdadera importancia del documento es indudablemente política ya que prueba, de manera oficial, que el 2 de julio de 1965, personal británico desde Base B en Isla Decepción observó un fenómeno inexplicado, que el mismo fue informado al BAS diez días después y el 22 de octubre al Ministerio de Defensa. A partir de ese momento se selló el secreto oficial y el expediente permaneció clasificado durante más de medio siglo. Los argentinos Stanich y Perissé no se equivocaban al afirmar que los ingleses vieron al ovni, lo informaron a sus mandos y luego se llamaron a silencio. Ya ambos han fallecido, lamentablemente, pero la historia les ha dado la razón. Que sea a su memoria.

Hay algo más, en el mismo paquete de archivos desclasificados del Ministerio de Defensa Británico aparecen las cartas enviadas por investigadores civiles y grupos de estu
dio de diversas partes del mundo que reclamaban información sobre esa observación antártica, cartas que no fueron contestadas o bien respondidas con evasivas. Muchos de esos ufólogos que firmaban las cartas en 1965, esperanzados en obtener una respuesta oficial, llegaron a sus últimos días sin recibir nada, aunque esa respuesta existía, estaba bien guardada y recién ahora se desclasifica. Como moraleja, la insistencia de esos ufólogos entusiastas y la presión (repetimos la palabra de Fuchs) del periodismo fueron claves para que el jefe del BAS tomara la decisión de informar al ministro y redactara el expediente que ahora sale a luz.

En el Capítulo XII del libro "Los ovnis de la Antártida" se destaca y analiza la importancia de los procesos de opinión pública que entraron en juego durante los acontecimientos ufológicos de 1965, gracias a los cuales, en última instancia, se conservó mucha de la información que de otro modo se hubiera perdido sin remedio, de lo cual -como queda dicho- es un ejemplo el expediente presentado aquí.

2 comentarios:

  1. Fuí testigo de un avistamiento que quedo sin develar,en el invierno de 1961 en Isla Laurie,Orcadas del Sur, y que el Profesor Morales relata en sú Libro, Los OVNIS de la ANTARTIDA - Francisco Burzi , Dotación 61.-

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    1. Así es Tito, es un gusto recibir el comentario de un gran radiotelegrafista y antártico como vos!

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