martes, 31 de julio de 2018

OVNIS VERDADEROS Y OVNIS FALSOS EN LA ANTÁRTIDA

Es muy poco frecuente encontrar un artículo sobre ovnis -y más aún que los mencione en términos positivos- en el Polar Record, la muy científica publicación sobre investigaciones polares que edita la Universidad de Cambridge en Gran Bretaña. Y hay más, el artículo lo firma el respetado meteorólogo Rubens Junqueira Villela, un hombre que ha prestado servicios para organizaciones como la U.S. Navy, la NASA o Weather Channel. Además es el explorador antártico brasileño que llegó por primera vez al Polo Sur. Le agradecemos su autorización para traducir y publicar su artículo "A further Antarctic mith" en el blog de Antártida Enigmática. Pero hay otra cosa por decir: Villela está citado en el libro "Los ovnis de la Antártida" (p. 275 y ss.) como protagonista del caso titulado "16 de marzo de 1961. Un objeto luminoso inusual sorprende a un meteorólogo de un rompehielos de EE.UU." Medio siglo después, en este artículo, Villela ratifica la extrañeza de lo que observó: "en mi opinión, debería ser clasificado como un verdadero ovni". También expresa su enojo por la forma en que fueron tergiversadas sus declaraciones por autores sensacionalistas y concluye que "Teniendo en cuenta tales citas falsas y mentiras escritas sobre mis propios informes, no es de extrañar que la ufología se haya convertido en una materia tan desacreditada. Esto es desafortunado ya que, basado en otras experiencias, pienso que el tema de los ovnis es un asunto serio y merecería mucha más atención por parte de los científicos. La Antártida es el escenario de muchos y bien documentados avistamientos de ovnis y otros fenómenos relacionados."



Un mito antártico más
  
Por Rubens Junqueira Villela

Quiero referirme al interesante artículo de Summerhayes y Beeching titulado "La base antártica de Hitler: Mito y realidad" publicado en el número de enero de 2007 de Polar Record (Summerhayes y Beeching 2007) [Puede verse en español en la web de Histarmar]. Se podría argumentar que semejante examen detallado de tales historias obviamente falsas sobre las actividades nazis en la Antártida fue un uso antieconómico del tiempo y del esfuerzo de tales distinguidos investigadores, si no fuera por la generalizada difusión que tales cuentos sofisticados y engañosos han ganado en años recientes. Tal vez lo más importante es que el artículo contribuye con información nueva y más completa sobre aspectos poco conocidos de la historia de la Antártida, más allá de la Expedición Schwabenland en sí. Estos aspectos incluyen la Operación Tabarin (responsable de la primera ocupación efectiva permanente del continente), la actividad de los U-boat en el Atlántico Sur, la Operación Highjump y las explosiones nucleares Argus. De hecho son todos temas muy interesantes y bien vale la pena escribir y leer al respecto.
Me gustaría contribuir con otro ejemplo, basado en mi experiencia personal, de cómo ese mito edifica relatos fantasiosos que son construidos por autores que parecen ajenos a la realidad antártica y probablemente aprovechan el alto nivel de ignorancia que aún prevalece en el público masivo acerca de las regiones polares para vender sus mercancías.En 1960-1961 fui corresponsal de prensa y observador científico por Brasil en la U.S. Navy Operation Deep Freeze, viajando a bordo del U.S.S. Glacier, buque que iba acompañado por otro rompehielos, el U.S.S. Staten Island, para explorar un sector desconocido de la costa sur del Mar de Bellingshausen. Los barcos llegaron a la posición 72º 28' S; 91º 42' W, un record de penetración en el pesado pack de hielo de Eights Coast (McDonald 1962, 1963).

Fig. 1 - Base G de Gran Bretaña.
Luego el Glacier siguió rumbo al área de la Península Antártica y las Islas Shetland del Sur, y mientras estábamos anclados en Martel Inlet, dentro de la Bahía del Almirantazgo, Isla del Rey Jorge, fuimos testigos de un extraño fenómeno aéreo luminoso, parecido a un meteorito pero que, en mi opinión, debería ser clasificado como un verdadero ovni. La fecha era el 16 de marzo de 1961, y no el "27 de enero de 1962", como se cita en algunas fuentes disponibles en la web. Casi 23 años después (el 6 de febrero de 1984), me tocaría ser testigo en el mismo lugar de la inauguración de la primera base brasileña en la Antártida, la Estación Antártica Comandante Ferraz, erigida cerca de la antigua base británica G establecida en 1947, la cual recién había sido abandonada por el Reino Unido cuando llegamos allí con el Glacier [en 1961] (Fig. 1).

De vuelta al Brasil, mi crónica periodística sobre la expedición Deep Freeze 1960/1961 apareció en el periódico Folha de Sao Paulo, en una serie de 20 publicaciones (Villela 1961). Las partes 17, 18 y 19 (correspondientes a las ediciones del 8, 9 y 10 de junio respectivamente) se refieren al episodio del "ovni" y a nuestra dificultosa visita a la Base G en tierra para investigar si esa luz podría haber sido disparada con una pistola de bengalas por alguien que necesitaba ayuda.

Otros relatos originales que escribí se publicaron tal como figuran en las referencias (Villela 1968, 1979, 1998). Además se puede encontrar una cita confiable en un libro del investigador de ovnis Timothy Good (Good 2000: 20-25).

Tal como se ha publicado (Villela 1979, 1998; Good 2000), cuando trabajé para la NASA en el Goddard Space Flight Center entre octubre de 1962 a junio de 1963, llené un formulario del NICAP (Comité Nacional Investigador de Fenómenos Aéreos), a petición de un compañero científico, sobre mi avistamiento en la Bahía del Almirantazgo y se publicó un resumen en el informe anual del NICAP.

A fines de 1975, una señora me envió una carta con fotocopias de un par de páginas del libro de Ivan T. Sanderson "Invisible residents" (Sanderson 1970: 3). Quedé estupefacto al ver la forma en que este escritor había falsificado completamente mi observación de 1961. Intenté escribirle a Sanderson para reclamarle, pero me di por vencido al enterarme que ya se había producido su muerte. Presumiblemente, Sanderson se había inspirado en el informe publicado por el NICAP.


Luego, aparentemente, el libro de Sanderson inspiró a otro autor, Edwin Corley, quien mencionó mi nombre y el avistamiento en su novela Sargasso (Corley 1977). Cito de la edición de bolsillo, p.160:

"¿Alguna vez o hablar de la Operación Deep Freeze?"… "Fue un proyecto de la Marina de los EE. UU. en el Polo Sur. Un rompehielos estaba estacionado en la Bahía del Almirantazgo. El Dr. R.J. Villela, un científico de Brasil, estaba en cubierta cuando escuchó un fantástico estampido en el hielo circundante. Vio grandes trozos de hielo arrojados al aire. Y el agua, cuando se dejó ver, estaba hirviendo".

En verdad, el objeto que vi era silencioso, su trayectoria fue casi horizontal, y no había pack congelado en Martel Inlet, solo pequeños trozos de hielo a la deriva, además de algunos icebergs. Este libro de ficción fue publicado más tarde en Brasil con el título (traducido al español) "Mar de los Sargazos: Así son las muertes en el Triángulo de las Bermudas" (Corley 1978).

El editor fue lo suficientemente consciente como para ubicarme en Sao Paulo y consultarme si podía confirmar esa historia. Por eso se agregó una nota al pie en la edición brasileña (Corley 1978: 137) que dice: "Según él [Rubens Junqueira Villela], el objeto no salió del fondo del mar, rompiendo la capa de hielo. Cuando se lo vio, daba la impresión de venir desde detrás de las montañas que rodeaban a la Bahía del Almirantazgo; en vuelo horizontal, desapareciendo en el lado opuesto…"  Y a esto puedo agregar que nunca me sentí "estremecido casi fuera del cuerpo y de la mente" como Sanderson indica, simplemente quedé intrigado y maravillado ante esa observación.

Tapa de "Secret of the ages"
Finalmente, el libro de Brinsley LePoer Trench "Secret of the ages: UFOs from inside the Earth" (LePoer Trench 1976) tiene una ilustración de portada que parece inspirada exactamente en la historia de Sanderson, de hecho el paisaje muestra una fuerte semejanza con el verdadero entorno de la Bahía del Almirantazgo. Pero no hay ninguna mención a mi persona o a la Bahía del Almirantazgo en el libro.

También me fastidian particularmente las historias fantásticas hiladas alrededor de Operación Highjump y el Almirante Byrd. Como radioaficionado y radioescucha de onda corta, pude monitorear las comunicaciones en código morse de Highjump en 1946-1947 y he escrito informes al respecto que se publicaron en revistas de radioaficionados de los Estados Unidos y del Reino Unido (Villela 1948). Hubo que esperar 43 años hasta que publicara un trabajo con un título similar, esta vez en Polar Record (Villela 1991).

Teniendo en cuenta tales citas falsas y mentiras escritas sobre mis propios informes, no es de extrañar que la ufología se haya convertido en una materia tan desacreditada. Esto es desafortunado ya que, basado en otras experiencias (Villela 1979, Good 2000), pienso que el tema de los ovnis es un asunto serio y merecería mucha más atención por parte de los científicos. La Antártida es el escenario de muchos y bien documentados avistamientos de ovnis y otros fenómenos relacionados.

 

REFERENCIAS:

Corley, E. 1977. Sargasso. New York: Dell.
Corley, E. 1978. O mar de Sargaços: assim se morre no Triangulo das Bermudas [Sargasso Sea: how death comes about in the Bermuda Triangle]. Sao Paulo: Lampiao.
Good, T. 2000. Unearthly disclosure. London: Century.
LePoer Trench, B. 1976. Secret of the ages: UFOs from inside the Earth. St. Albans: Panther.
McDonald, E.A. 1962. Exploring Antarctica’s phantom coast. National Geographic Magazine 21(2): 251– 273.
McDonald, E.A. 1963. Charting the coast of Antarctica (Part 1). Geographical Journal 139: 8–13.
Sanderson, I.T. 1970. Invisible residents. Cleveland and Nelson: World Publishing Company.
Summerhayes, C., and P. Beeching. 2007. Hitler’s Antarctic base: the myth and the reality. Polar Record 43(224): 1–21.
Villela, R.J. 1948. SW transmissions from the Antarctic. Short Wave News 3(9): 237–239, 3(10): 264–266.
Villela, R.J. 1961. Operaçao Congelada: relato de uma viagem ao continente gelado [Operation Deep Freeze — report on a voyage to the frozen continent]. Folha de S.Paulo, 20 May to 11 June (20 part series).
Villela, R.J. 1968. Baie de l’Amirauté, 16 mars 1961: une observation par M. Rubens Junqueira Villela. Phénomenes Spatiaux 16: 17–23.
Villela, R.J. 1979. Envolvimento crescente em quatro observaçoes de OVNIs [Increasing involvement in four UFO observations]. Disco Voador 1(3): 18–34.
Villela, R.J. 1991. Radio weather transmissions in the Antarctic. Polar Record 27(161): 103–114.
Villela, R.J. 1998. Discos voadores na Antartida [Flying saucers in Antarctica]. Revista UFO Brasil 58: 22–27 (May) (Reproduced in English as ‘UFOs in Antarctica’. UFO Magazine (UK), November–December 1998: 10–13).

 
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Fuente: Polar Record 44 (228), pp. 83-84 (2008). Impreso en Reino Unido.
https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/FE306128A9700671894C087CA78DEA3C/S003224740700695Xa.pdf/a-further-antarctic-myth.pdf




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